sábado, 15 de diciembre de 2007

LA LUZ ES COMO EL AGUA

(...)Pues habían abierto tantas luces al mismo tiempo que la casa se había rebosado, y todo el cuarto año elemental de la escuela de San Julián el Hospitalario se había ahogado en el piso quinto del número 47 del Paseo de la Castellana. En Madrid de España, una ciudad remota de veranos ardientes y vientos helados, sin mar ni río, y cuyos aborígenes de tierra firme nunca fueron maestros en la ciencia de navegar en la luz.



Adoro a Márquez; nadie expresa mejor lo que uno lleva dentro de los demás....aunque Madrid sí tenga río....

jueves, 13 de diciembre de 2007

LOCOS LINDOS...

Llegó

con su espada de madera

y zapatos de payaso

a comerse la ciudad.

Compró

suerte en Doña Manolita

y al pasar por la Cibeles

quiso sacarla a bailar

un vals

como dos enamorados

y dormirse acurrucados

a la sombra de un león.

"¿Qué tal?

estoy sola y sin marido

gracias por haber venido

a abrigarme el corazón.

"Ayer

a la hora de la cena

descubrieron que faltaba

el interno dieciséis.

Tal vez

disfrazado de enfermero

se escapó de Ciempozuelos

con su capirote de papel.

A su estatua preferida

un anillo de pedida

le robó en El Corte Inglés.

Con él

en el dedo al día siguiente

vi a la novia del agente

que lo vino a detener.

Cayó

como un pájaro del árbol

cuando sus labios del mármol

le obligaron a soltar.

Quedó

un taxista que pasaba

mudo al ver como empezaba

la Cibeles a llorar

y chocó contra el Banco Central.

jueves, 1 de noviembre de 2007

Cien años...



Volvió a comer tierra. La primera vez lo hizo casi por curiosidad, segura de que el mal sabor sería el mejor remedio contra la tentación. Y en efecto no pudo soportar la tierra en la boca. Pero insistió, vencida por el ansia creciente, y poco a poco fue rescatando el apetito ancestral, el gusto por los minerales primarios, la satisfacción sin resquicios del alimento original. Se echaba puñados de tierra en los bolsillos, y los comía a granitos sin ser vista, con un confuso sentimiento de dicha y de rabia, mientras adiestarba a sus amigas en las puntadas más difíciles y conversaba de otros hombres que no merecían el sacrificio de que se comiera por ellos la cal de las paredes. Los puñados de tierra hacían menos remoto y más cierto al único hombre que merecía aquella degradación, como si el suelo que él pisaba con sus finas botas de charol en otro lugar del mundo, le transmitiera a ello el peso y la temperatura de su sangre en un sabor mineral que dejaba un rescoldo áspero en la boca y un sedimento de paz en el corazón(...)

domingo, 14 de octubre de 2007

Despertar de nuevo.

Sigo en ese sueño.



Nos volvimos a encontrar...y fui feliz...pero volvió a irse...y se acabó.



Parece que el amor es como el hambre, te dan de comer y te sinetes entero, saciado, sin necesidad de más. Pero a las pocas horas necesitas comer de nuevo y empiezas a pasar más hambre....y yo no soy rica para poder comer todos los días.



No entiendo nada y ya no puedo pensar, no me sirve de nada, ya solo dejo espacio para el vacío.

Sé que no me ama, que su corazón está en otra mujer que a su vez no le ama. y yo me conformo con sus migajas, no soy capaz de despertarle nada....y eso frustra mucho cuando pones tu alma en ello.



Ya no desespero, solo me queda lugar para la tristeza, y tengo miedo de acostumbrarme a ser así el resto de mi vida. A resignarme a vivir permanentemente así.

sábado, 28 de julio de 2007

Un cuentecito

La princesa se deslizó por el corredor oscuro y frío con la luz de las antorchas iluminándole su pálida carita de niña.
La guerra había terminado después de seis meses y todo estaba en calma.
Llegó casi de puntillas a la puerta del primer caballero y notó que ésta estaba cerrada pero no como de costumbre. Empujó con fuerza y logró abrirla.
Los candelabros todavía sostenían la llama de las velas dando luz al rostro de aquel hombre, que permaneció inmóvil. Dormía. Ella lo miró, y se dió cuenta al instante que su gesto era tranquilo, de sosiego, que reflejaba una felicidad desconocida para ella.
No pudo quedarse, se dió media vuelta y echó a correr.
Llovía todavía en esa época del año, pero aún así salió fuera, ordenó que abrieran la puerta de hierro, pero no le hicieron caso. Como pudo convenció al guardián de que volvería, que sólo buscaba algo que se le había perdido y que era sorpresa para el Rey. El guarda ante su desesperacón y la visión de la muchacha en su camisón blanco y mojado, marcando al trasluz las líneas de su cuerpo, no pudo negarle el favor que le pedía.
Logró salir. Sólo sentía que necesitaba correr, ir tan lejos como pudiera. Su cabello se empapaba a cada paso llegando a no saber si lo que corría por sus mejillas era la lluvia o sus propias lágrimas.
El suelo estaba frío pero no lo notaba. Sus pies se llenaban de heridas. Seguía corriendo más y más. No había luna.
En ese momento se quedó sin bosque y el suelo resbalaba del barro. Y siguió corriendo hasta que la boca le supo a sangre. Entonces cayó al suelo, de rodillas.Y levantando la cabeza al cielo el corazón dio su último latido.
Fue en ese breve instante cuando se dió cuenta, que su amado, con quién soñaba, era con ella...

viernes, 27 de julio de 2007

¿Para qué?

Yo no sé si esto lo lee alguien, pero bueno, probaré si me sirve...



Dado el título del blog pues se tiene una idea de qué se habla.



Esto cuesta...llevo mucho tiempo enamorada de alguien con el que me pasé 7 años de mi vida, y no soy capaz de olvidar (aunque también puede ser influyente que cada vez que nos vemos de año en año, caemos en una especie de sueño en el que no podemos evitar caer).



En fin quiero volver a enamorarme de verdad, y creo que estoy abierta a eso pero no logro tropezarme con nadie en la vida.



No sé si es un castigo o soy yo relamente la culpable.



Por eso, psicólogos, psiquiatras o quién está en disposición de darme una respuesta pues ahí queda.





Gracias a todos.